- Te lo prometo, no quiero jugar contigo, lo que siento es enserio- Dijo Adam después de besarme. - Lo sé - Susurré y me recoste en su pecho. Tenía algo que rondaba mi mente, una pregunta muy curiosa que quiero saber la respuesta, porque sin ella no podemos seguir sin saber que va a pasar con nosotros. -¿Qué se supone que somos? Hubo por un momento un silencio y levanté mi cabeza para mirarlo. - Esperaba que no preguntaras eso hasta mañana, tenía preparado algo- Dijo y sonreí, mís ánimos subieron y por un momento mi corazón dio un revolcón al imaginarme a mí y a Adam tomados de la mano caminando por el parque o así sea acostados en mi cama viendo series y comiendo, para mí eso es perfecto si es con él. No siempre había sido tan cursi para pensar en ese tipo de cosas, pero cuando te en

