(55) Mi cabeza estaba saturada de tanta información, quería tratar de comprender lo que acababa de pasar en esa casa del infierno. Y al igual que yo, nadie tenía nada que decir, todos estaba en silencio tratando de procesar cada parte de la escena de infidelidad, pero nadie parecía tener respuesta a aquello tan asqueroso. Y cuándo llegamos al hotel Hilton, por fin pude moverme después de quedarme inmóvil por un largo tiempo. Sarah tomó mi mano para bajar del auto y no me soltó hasta llegar a la habitación, en dónde todos me cuidaron y procuraron que descansará. La habitación es muy grande, así que tanto como Martín, Sarah y Clare se quedaron en el lugar tratando de susurra y hablar de lo que acababa de pasar. Ellos habían salido de la habitación para ir al comedor de la suite, donde

