(51) Después de esa noche no pude evitar sentirme como si estuviera en el cielo. Realmente no quería bajar de la novena nube en la que estaba recostada, pero sabía que tenía que bajar de un modo u otro. * Y de pronto escucho como un rayo truena con fuerza. Tal fuerte fue su intensidad que el rayo iluminó la habitación entera, despertándome mientras veo la cara de Calvin y el padre Demian justo en frente de mí. De inmediato empiezo a gritar con fuerza, aterrada por esas miradas que tanto me hacían temblaron. Pero después fui sorprendida por una luz que provenía de una lámpara. Demian se despierta alterado, abrazándome con fuerza. -Todo está bien.-Trata de tranquilizarme mientras golpea un poco mis mejillas.-¿Qué pasó cariño?-Sus brazos desnudos me sostienen mientras siento el palpitar

