Capítulo 50: Felicidad agridulce

3018 Palabras

Como cada mañana uno de sus dos choferes pasó recogerla para llevarla al trabajo. Entre ellos decidieron turnarse para llevarla un día cada uno. Cuando era Cristian quien la llevaba, sabía que encontraría esperando a Brais con los brazos cruzados y malhumorado frente al aparcamiento. Ocurría lo mismo cuando era Brais. Aquellos dos príncipes comenzaban a incomodarla con tantas atenciones y sus defensas cada vez estaban más expuestas. —¿Te encuentras bien? Te veo seria esta mañana —preguntó, Brais, mientras conducía. —Sí, bueno, lo cierto es que no. Me siento muy incómoda por cómo se están comportando. —Metió ambas manos entre los muslos y las apretó entre ellos, nerviosa. —Ale, cariño —musitó con ese tono varonil y a la vez dulce—. Yo tampoco me siento muy cómodo. No sé hasta cuando podr

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR