Los días pasaban con lentitud, la vida de Aledis se había convertido en la de un espectro vagando por la tierra sin darle sentido a su existencia. Se levantaba cada mañana, se arreglaba por inercia, iba al trabajo y sufría las miradas de sus empleados. Elián la observaba con lástima y se compadecía de su sufrimiento. Aunque cuando ella lo miraba él, le dedicaba una sonrisa intentando disimular. Lorena y Remedios se pasaban el día contando secretos entre ellas, veía como aquella mujer a la que odiaba cada vez más, se alegraba de verla en ese estado. Sin embargo, se veía incapaz de reaccionar, de guardar como antes los sentimientos. Se encontraba tan hundida y tan sola, que no le importaba lo que pudieran decir de ella. **************************************** Para Brais tampoco era fácil

