*JADE* El silencio se tragó la habitación. —Y el niño que esperas —dijo mi madre con frialdad quirúrgica—, será de él. ¿Verdad? Giré apenas el rostro. Lo suficiente para que vieran que no estaba llorando, que no estaba rota. Solo cansada. —Sí —dije, tragándome las náuseas que me revolvían el alma—. El hijo que espero será de Grayson. Mi madre se relajó apenas. Un suspiro de alivio cruzó sus labios. Mi padre no dijo nada. No necesitaba hacerlo. —No quiero más discusiones —agregué—. Estoy agotada, y aún tengo que empacar mis cosas que me llevaré a la mansión de los Whitmore. Mentira. Empacaría esta noche. Solo lo necesario. Únicamente lo indispensable. Lo demás quedaría atrás… junto con todo lo que fingí ser. —Está bien, hija, ve a empacar, aunque me imagino que Grayson te comprará

