La felicidad me duró poco cuando mi cerebro empezó a recordar las cosas que viví en MIRKA, aquel maldito laboratorio donde fuimos creados para ser ratas de experimentos, los machos más fuertes y grandes fueron enviados a bases militares como armas letales, los que tenían más rasgos animal fueron utilizados para probar nuevos medicamentos y las hembras fuimos sometidas a múltiples cosas, los científicos querían que los machos nos tomarán para dejarnos embarazadas por qué era más fácil vender las crias a los países de Europa, pero nunca lograron su cometido, tanto que pensaron que las hembras nacimos estériles y al no ver otra utilidad para nosotras empezaron a probar en nuestros cuerpos medicamentos y maquillaje nuevos.
Por años fuimos sometidos hasta que un día el cientifico que nos creó se arrepintió de lo que había hecho y llamo a las fuerzas especiales y destruyó toda la información de como crearnos, todo nuestro historial, la identidad de nuestras madres humanas y si estaban vivas o muertas. Así fue como fuimos rescatados por un grupo de militares y el estado nos dió la Isla, dinero para compensar el daño que nos habían hecho. Con el tiempo denunciamos a los laboratorios MIRKA y ganamos la demanda con la ayuda del gobierno.
Pero el miedo de que a mi bebé le pase lo mismo que a mí no me deja conciliar el sueño, maldición!!, quién iba a decir que me iban a nacer los sentimientos maternales y es que joder!! ni siquiera imaginé que algún día tendría un compañero, un hogar y sobre todo que ahora las mujeres de mi pueblo y compañeras humanas me adoran, se portaron tan bien conmigo en mi boda, carajo!! ya estoy llorando, debe de ser el embarazo.
— Mi gatita por qué estas llorando?— me preguntó mi compañero con su rostro reflejando su preocupación por mi, que le decía?, rayos!! No quería contarle mi triste historia en MIRKA, pero tampoco quería guardar secretos así que respire profundo y le dije— estaba recordando mi vida en el laboratorio donde me crearon y dónde viví una pesadilla y me da pavor de solo pensar que algún día nuestro bebé pase por eso, que lo capturen y le hagan tantas pruebas y experimenten con él o ella— con la voz entrecortada por el llanto atragantado en mi garganta.
— Eso no va a pasar nunca mi amor, ustedes son libres y yo te juro que con mi vida voy a protegerte a tí y a nuestro bebé, nadie nunca les va hacer daño.— Sus palabras me daban la tranquilidad que necesitaba para calmar mis temores, nunca había tenido nada mío en realidad y ahora lo tenía todo, creo que es normal tener miedo a perderlo todo, ahora era en qué entendía a Leo, Harley, Bosque y Valiente. Ellos habían formado una familia con sus compañeras.
—Te amo tanto mi cocinero, nunca me dejes.— Está vez se lo decía enserio, con el corazón en la mano, tanto que me arrepentía de haber sido hace unos meses atrás una persona conflictiva y hacer peliar a varios machos por tener sexo conmigo.
— Estaba conversando con algunos machos y me comentan que la doctora Tania como está embarazada vendrá a quedarse en la zona salvaje donde hay menos humanos trabajando, ella atenderá tu embarazo y el de todas las compañeras de los machos apareados.—
— Y quién va a tender el centro de salud de la ciudad de la Isla?—
— Una nueva doctora que es amiga de Tania y además tiene toda su confianza.—
Que Tania estuviera en la zona salvaje por un tiempo me daba tranquilidad, ella atendió el parto de la compañera de Leo y aunque todo salió bien era la primera vez que una hembra especie estuviera embarazada, no sabíamos si duraría seis o nueve meses.— Tengo muchas dudas que aclarar con Tania acerca de mi embarazo.—
— Y las vas a resolver mi amor pero debes de tener paciencia.—
— Cambiando el tema, ya estoy lista para volver al trabajo, te voy acompañar al comedor y adónde vayas ya que oficialmente sigo siendo tu escolta.—
— Amor eso deberíamos conversarlo, Ley me dijo que no era necesario que sigas siendo mi escolta ya que todos saben que somos pareja y además todos aman mi comida.— me dijo muy contento sin saber que estar sin hacer nada en mi casa me hacía sentir prisionera dentro de la cabaña y es que yo no sabía hacer otra cosa, no era buena cocinando, limpiar no se me daba tan mal pero no era como que la casa se ensucie todo el tiempo, la jardinería no se me daba tan bien que digamos, yo solo sabía trabajar como escolta de los humanos o custodiando los muros y aveces la entrada.
— Y que se supone que are mientras? No puedo custodiar los muros y la entrada dentro de poco se va a notar el embarazo y Ley no va a querer que me exponga a qué me suceda algo, en fin me voy a morir de aburrimiento.— hablando cada vez más acalorada.
—Pero gatita siendo mi escolta también te van a ver el embarazo, tienes que tomar conciencia y estar en casa porque no ves que puedes hacer aquí adentro tal vez comprar por internet las cosas del bebé aunque todavía no sabemos que va ser si niño o niña pero podemos comprar cosas unisex, te doy mi tarjeta para las compras.— me dijo sacando su tarjeta de la billetera.
— No es necesario, la Isla tiene unos distribuidores que nos traen todo lo que necesitamos y automáticamente se carga a la tarjeta que Ley tiene con nuestros fondos y lo mejor es que lo traen en el mismo día o máximo se demoran un día más. —
—Entonces por el día de hoy ocupa tu tiempo en ver cómo decoramos la habitación de nuestro bebé, cuando venga todo lo armare a tu gusto e incluso podemos pintar la habitación y hacer un mural con un bosque o algo así, que dices?—
— Está bien, buscaré en internet que podemos hacer que sea unisex.— nos abrazamos, le di un beso y me puse manos a la obra en la laptop mientras Franco se iba al comedor.
Se me ocurrió que podría hablar con Amariska sobre que hizo ella durante su embarazo encerrada en su cabaña, no es que sea metiche pero tenía que ocupar mi tiempo en algo.