Kitty había entrado sin tocar la puerta a la oficina de Noble, iba furiosa por que eran las seis de la mañana y ella quería dormir un poco mas.
---Gracias por tocar la puerta Kitty!!.-le dijo Noble en un gruñido, la verdad es que le causaba gracia el comportamiento de la felina pero no se lo quería demostrar, él tenía que ponerle mano dura por que si no Kitty se aprovechaba de la situación.
---Por que me llamas tan temprano?-- una pausa -- tengo sueño Noble y no me gruñas que hasta ahora me estoy comportando como una santa palomita.-- dijo en tono burlón.
Noble dejo pasar la burla de la felina y prefirió darle una noticia que no le híba agradar nada al menos eso pensaba el macho -- Te mande a llamar por que ya sé, lo que vas hacer aqui en el Santuario y tu trabajo será ser el escolta del nuevo chef!!!!.-- ahora a él, le toco decirlo en tono burlón.
--- Yooo!!! De niñera de ese humano arrogante, se cree toda una estrella.-- protesto molesta.
---Pues de hecho lo es, toda una celebridad además es muy educado y no lo veo nada arrogante como dices, asi que desde este instante te vas a escoltarlo.--
--Eso ni de joda!!!- dijo casi saliendo de la oficina.
-Pues es esto o te vas a los calabozos hasta que aprendas a integrarte como una familia. -- le dijo el macho en un gruñido. --Maldición!!! Esta bien tú ganas, lo cuidaré, puede ser que sea interesante cuidar al humano.-- Noble vió las intenciones de Kitty y le dijo - pero mucho cuidado Kitty, él esta bajo tu responsabilidad.-- luego de una pausa-- Aaahh me olvidaba, te mudarás a su cabaña y la compartirás con él, a si lo cuidarás mejor.--
--- Queeeee, no creo escuchar bien.-- le dijo molesta. -- Lo que escuchaste.-- le gruñó el macho que ya estaba molesto.-- y mi espacio.-- resoplo Kitty.
--- Ya te eh dicho, son ordenes de Ley.
Kitty salió molesta a se fue a su cabaña y una ves en su habitación se puso a sacar sus cosas y de paso arreglarse un poco mas.-- Bueno si voy a estar conviviendo con ese humano arrogante pues le haré la vida a cuadritos jjeejeje.-- se empezó a reír.
Se maquilló un poco, asi como las compañeras de sus amigos y se puso un vestido de manga larga atigrado, animal print, para que el humano se intimidara con su presencia y vea que ella era toda una fiera.
Subió sus maletas al Jeep se fue directo a la cabaña del humano, al llegar se quedo admirando la cabaña.-- Si que le dieron de las mas bonitas que tenemos, mmm me gusta.
Entro a la cabaña sin tocar la puerta con tal estaba acostumbrada hacer eso en todas partes, pero no pensó encontrar al humano despierto en la sala y en boxér comiendo plátano sentado en el mueble.
--Hola.-- le dijo él sonriente.
--Hey vistete quieres.-- le rugió
-- Por que? Estoy en mi cabaña y tú entraste sin tocar.-- y luego de mirar sus maletas le dijo- y esas maletas?
-Yo soy tu escolta y tengo que convivir contigo por el tiempo que estes aquí, no creas que eso me agrada ehh, pero como dice ese dicho humano, al mal tiempo buena cara. Nooo--
- jejeje pues si, asi es el dicho y ya que vamos a compartir la cabaña ponte cómoda aquí a mi lado.--
Kitty no sabía que contestar estaba como tonta viendo el cuerpo del humano, ella estaba acostumbrada a ver el cuerpo de los machos pero nunca había visto el de un humano, al menos uno tan bueno como ese no y un ronroneo sale de su pecho cuando le ve el m*****o erecto entre el boxers, definitivamente ambos estaban excitados y este íba a ser un tiempo muy largo de soportar pensó la felina.
-- Mejor voy a buscar mi habitación para acomodar mis cosas y luego llevarte al comedor.--
--Esta bién pero primero prepararé el desayuno para nosotros dos.- le dijo con una sonrisa sexy.
Kitty maldijo a sus adentros, este humano la ponía cachonda con tan solo escuchar su voz.-- Lo siento humano pero podemos desayunar en el comedor.--
-- No salgo a trabajar sin antes desayunar en mi casa y ahora esta cabaña es mi casa o mejor dicho nuestra casa hasta el tiempo que este trabajando aquí.--
--Esta bien humano --rugió Kit. -- desayunaremos juntos.-- se fue a buscar su habitación para dejar sus cosas.
Mientras tanto Franco termino de comer su plátano y puso manos a la obra en la cocina, ya que quería impresionar a la felina.
Al terminar de cocinar puso la mesa con las delicias preparadas, pensando en la felina, ella era ruda pero no se podía negar que era hermosa.
Kitty bajo de la habitación al escuchar que Franco servia la mesa.
Franco al verla le tomó de la mano y la condujo a la mesa, le saco la silla para que se siente,Kitty se sentía rara por que nunca nadie le había tratado asi, como si ella fuera especial.
Kitty al ver la comida se emocionó pero fiel a su estilo le dijo.-- mmm asi que me vas a dar a desayunar semillas con fruta y esas cosas dulces?--
--- Vamos Kitty, come que te va a gustar mucho.--
---Solo por que tengo hambre humano y por que dicen por ahi que tú cocinas como los dioses, vamos a ver si eso es verdad-- le ronroneo.
---Jejejejejee. Son exageraciones y ahora desayuna gatita.-- luego de un rato observandola-- me gusta cuando ronroneaba.-- le dijo
Kitty mientras comia observaba el cuerpo de Franco, esos músculos tan parecido a los machos de su pueblo.
---Te gusta lo que ves, Kitty?, acaso quieres tocar?-- le dijo con una voz sexy que hacia mojar las bragas de Kitty.
---Estas loco humano, ni en tu sueños, es solo que me preguntaba mmm luces de cuerpo casi igual que los machos de mi pueblo yyyy......-- Kitty a pesar de siempre ser directa, esta vez no podía decir lo que quería decir.
---- Acaso quieres saber si mi pene es igual de grande que la de los machos de tu pueblo? Pues no lo sé, eso lo tendrás que averiguar tú y compararlo Kitty.
Kitty queria trepar encima de él y comérselo a besos, pero si hacía eso él iba a pensar que ella estaba desesperada.-- mejor vamos de una vez al comedor, se hace tarde humano.--No espero a que Franco le contestará, se levanto de la silla y salió a esperarlo en el carrito de golf.
Al llegar al comedor Mabel, Sunchine y Turquesa estaban esperando al nuevo chef, ellas no sabían de quién se trataba y al verlo entrar a la cocina con tal solo unos pantalones gris y una chompa del mismo color abierta, mostrando su cuerpo las puso cachondas y mas al darse cuenta que era el famoso chef Franco Noriega.
---Disculpen que venga vestido asi, pero es que yo me saco la chompa y me pongo el mandil para cocinar.-- les dijo en tono pícaro.
---- No hay problema, si eso es lo que nos encanta de ti.-- dijo Sunchine ronroneando.
--- siempre vemos tu programa de cocina.-- dice tímida Mabel.
--Bien entonces, me dicen sus nombres.
--- Yo soy Sunchine y ellas son Mabel y Turquesa, somos tus ayudantes de cocina.--
-- Me encanta, espero nos llevemos bien.-- les respondió el humano con un sonrisa.
Kitty entró rugiendo al escuchar las risas y oler la excitación de las hembras y pensó,-- estas moscas muertas, todas temerosas pero a la primera se lanzan al humano.--
--Que pasa Kitty por que eso.- le dijo Sunchine, quién podía sentir los celos de Kitty y el miedo de sus compañeras.
--- Nada es solo que él esta para cocinar no para montar con ustedes-- salió dando un portasó, acompañado de un rugido.
Franco asombrado pregunto: --ella es así, siempre.--
--- Ella a tenido una vida dura mientras estábamos en cautiverio, bueno todos pero ella no lo supera,-- dijo Sunchine.
Franco se quedó pensando en que clase de vida le abría tocado a Kitty vivir pero disimuló diciendo-- Bueno hagamos el desayuno para todos estos machos,-- Dijo riendo Franco.
El desayuno resultó ser todo un éxito, los machos devoraron todo lo que había en el buffet.
Las chicas habían invitado a Franco al bar del santuario para que conosca a todos los machos y hembras y también a las compañeras de algunos machos emparejados, pero le advirtierón que no debía acercarse mucho a ellas por que los machos emparejados eran muy celosos y posesivos.
Terminaron de hacer el desayuno y empezaron con el almuerzo, las especies estaban contentos con la comida, sobre todo con la especialidad del chef, el pollo a la brasa con papas fritas y ensalada.
Franco se reía al ver como las especies le pedían que vuelva hacer ese pollo a la brasa para la noche, él encantado lo haría, y aunque pese a que los machos no les parecía verlo sin polo solo con el mandil de cocinar y sus pantalones, debían admitir que cocinaba delicioso.
Franco estaba separando unos pollos a la brasa para comer con Kitty en la cabaña, aunque ella era una gruñona, le encantaba la idea de vivir con ella, pues la gatita le gustaba mucho y estaba decidido a domar a esa fiera, al terminar de cocinar, Kitty fue por él a la cocina y salieron juntos al jeep, rumbo a su cabaña.
---Kitty, esta noche necesito que me lleves al bar, las chicas me han invitado.-- le dijo sonriendo.
---Claro que te han invitado las muy zorras!!!, rugió --- esta bién te llevaré nene.--