EDWARD Mi respiración se sentía entrecortada mientras golpeaba con fuerza en la puerta del departamento de James. Un escalofrío me recorría el cuerpo recordando cada una de las palabras musitadas por William y quería morirme en aquel momento, de verdad. No creía que todo terminaría como estaba pasando. Esperaba que tuviese unos días o semanas de más y así poder escoger el mejor momento para contarle a William absolutamente todo de mi pasado. Si, contarle todo. Aunque cabía la posibilidad de que igualmente me odiara, era mejor de esa forma a lo que sucedía. — ¡Oye! Fruncí el ceño viendo a James con una sola toalla rodeando su cintura y le empujé, para pasar por su lado. — ¿Dónde está Zack? — No lo sé, ¿qué

