— ¿De qué hablas? — No lo entiendes, ¿no? —Sonrió y luego tomó una copa de vino tinto de su escritorio—. Pensaste en: '¡Claro! Me cojo a mi Profesor de Educación Física y sólo será algo de sexo y eso. Necesito que me quite la puta virginidad para acostarme con quién se me dé la gana y lo que él sienta que se vaya a la mierda. Fácil' ¿Cierto, William? Hice una mueca al escuchar sus palabras, ¿qué? — ¿Qué quieres decir? — Ustedes los jóvenes de ahora piensan que todo es sexo y disfrutar sin tomar en cuenta al prójimo. Piensan que el éxtasis de un orgasmo les llena tanto que no necesitan nada más, igual sucede con el trago. Pero —tragó saliva y se acercó a grandes zancadas hasta posicionarse frente a mí, tomar todo el vino de su copa y arrodillarse, mirándome directamente—, dime tu, ¿Acas

