Me sentía como un idiota, tenía toda la cara roja por la vergüenza. Eleanor siguió su camino sin mirarme. En cambio, Aron seguía parado, con los ojos rojos y sus brazos pegados a la roca. Me preguntó si salir será conveniente. ¿Es necesario que el también me vea? ¿O solo escapó como un cobarde?. Hacerlo sentir bien era importante para mí, no sé que hacía escondido, parado viendo a un chico sufrir. Y quizás ya no era tan joven, pero la Juventud es subjetiva. —Aron —hablé nervioso. —¿Escuchaste todo? —Si —admití—. No quise hacerlo, solo sucedió. Lo lamento. —He sidó un estúpido. Thomas Maverick nunca haría algo así ¿Cierto? Lo pensé. Thomas Maverick había sido un idiota con una chica. No solo con Stella sino con varias. Miré mis manos pensando en cuántos corazones he roto de manera b

