23

2329 Palabras

A la mañana siguiente continuaba con los mismos planes. Hoy vendría Walter, estaba nervioso, aún no sabía que decirle. Pensar que tengo que pararme frente a su casa, frente a su chica y decirle lo mucho que la amo, lo tonto que he sido y lo patético que me veo, es aterrador. Muy aterrador. Cuando era pequeño, solía obtener todo lo que quería. Mis padres no eran millonarios, sin embargo, se encargaban de conseguirme los juguetes, ropa y dulces que deseaba. Cuando me decían que «no» lo entendía. Entendía que en ocasiones no hay dinero, que no puedes forzar algo que no se puede. Y ellos siempre hicieron mucho más de lo que podían, así que hacer un berrinche en esos casos era egoísta de mi parte. Demasiado para ponerlo en práctica. Estaba friendo tostones, mientras Alfred se paseaba sin cami

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR