Siguieron caminando y por un dibujo en la pared supieron que debían subir por el ascensor los cinco subieron a bordo y sin ninguno saber qué hacer y que piso debía ser Camila toco todos los botones rápidamente mientras subía el ascensor causando que súbitamente se detuviera y se apagaran las luces los gritos de los cinco llegaron de inmediato y una pequeña luz roja parpadeaba asustándolos más. Los ruidos fueron escuchados por personal del museo que pasaba cerca del pequeño transporte y quiso hablarles pero los pequeños no dejaban de gritar y llorar por el miedo, así que aquel hombre a sus 63 años corrió a buscar ayuda. Elí: mama- grito pegándole a la puerta- abuelo – golpeo con sus pocas fuerzas, haciendo que los otros niños se callaran – quiero a mí mama- sollozó mientras tosía Camila:

