-Buenos dias Henry, descansaste lo suficiente como empezar un día lleno de actividades. -Buen día señor Sebastian, claro que si aquí estamos activos para emprender lo que disponga. -Bien, déjame decirte lo que me gustaría empezar. Sebastian charlo un largo rato, sus proyectos no eran uno ni dos eran muchos, Amelia y Henry estaban entusiasmados con todo aquello, que suspiraban y mantenían sus oídos alerta a todo lo que su nuevo patrón les estaba diciendo. Mientras el seguía contándole uno a uno y lo que buscaba conseguir con todo aquello, que Henry se levanto de inmediato. -Señor dígame por donde comenzamos. -Antes de empezar quiero que me digan que opinan de todo lo que les hable. Amelia que no tenia mucho que ofrecer para ayudarlos fue la primera en hablar. -Bueno señor Sebastian

