Por fin la tan esperada llegada de Santiago todos esperaban en el pasillo del hospital, ya habian pasado unos cuantos minutos desde que habian llegado habian enfermeras que entraban y salían pero nadie se atrevía a decir nada hasta que Raimundo en su angustia detuvo a una de las enfermeras y le pregunto que estaba pasando con la paciente que habian ingresado hace unos minutos en proceso de parto. -No lo se señor me encuentro en el otro pabellón pero si es un parto ese bombillo encenderá en cualquier momento. -Pero señorita usted podría... -Lo siento estoy apurada el otro paciente no puede esperar. Raimundo se puso las manos en la cabeza, se veía algo alterado. Todos se reían pero nadie se atrevía a decirle nada, en eso una luz azul apareció. Todos gritaron de alegría por fin el tan esp

