Llegando al aeropuerto Jasir ya se encontraba un poco emocionado conocería un nuevo país, aunque extrañaba mucho a Mia y a Lían prometió ser muy obediente, y anhelaba conocer a toda la familia. El decía que mientras mas se hacia grande también crecía su familia.
-Umama, tú crees que ellos me quieran.
-Claro que mi amor. Tanto como yo. Eres un niño muy guapo e inteligente sabrás como meterlos en el bolsillo.
-Tan pequeños son umama.
-Jajaja no cariño, es una manera muy divertida de decir que sabrás encontrar la manera que te amen mucho mas que yo. Aunque sera dificil que me ganen ¿no crees?
Jasir sonrió y como pudo abrazo a Samantha quien en esos momentos estaba con el cinturón de seguridad.
-Todos te amaran hijo. Ademas eres el hijo de Sebastian Garcia y quien no ame a un hijo de Sebastian Garcia no pertenecerá a nuestro clan, -jajaja se carcajeo bromeando. No te preocupes hijo, ya veras que todos te amaran hasta se pelearan por ti.
-Nooo baba, eso no. No quiero traer la guerra a otro hogar.
-Jajaja no hijo esa es otra manera de divertida que tenemos de decir que querrán estar contigo y pasarla bien,- jajaja.
-En este país, las cosas son muy diferentes todo lo dicen de una forma divertida, baba.
-Jajaja algo así hijo. Bien ya conocerás un poco mas de nuestras tradiciones aunque no todo son cosas divertidas, todo tiene un limite. Ya aprenderás mientras creces.
-Si baba, pero no creo que sea por mucho tiempo mi umama Mia también me necesita.
-Si hijo, ya lo sé, pero ella primero tiene que recuperarse por completo y eso lleva mucho tiempo.
-Si, baba. Yo le pediré mucho a los astros que la protejan mucho y que yo pueda regresar pronto con ella.
Sebastian miro a Jasir con tanto amor que quiso abrazarlo pero en ese instante ya el avión empezaba a descender. Todo salio bien y horas mas tarde ya estaban camino a la casa. Ellos no quisieron anunciar la llegada para que Jasir se adaptara primero a su nuevo ambiente. Ya después de unos dias de que él niño empezara a comprender ciertas cosas. Después del aterrizaje Sebastian arreglo todo cuanto pudo en el aeropuerto se hizo cargo de los cuerpos de doña Carmen y don Fernando Contreras, mientras Samantha se dirigía a la casa a dejar todo y ayudar a Sebastian a cumplir el deseo de aquellas personas. Todo se preparo de un forma muy solemne y respetuosa en el aeropuerto les prestaron la mayor colaboración y sus cuerpos fueron llevados al Cementerio del Este el cual se localiza en la avenida principal de la Guairita en el Municipio El Hatillo, al sureste del área metropolitana de Caracas o Distrito Metropolitano de Caracas. Sebastian localizo al abogado Oscar Enrriquez quien ya se encontraba en el aeropuerto al encuentro de doña Carmen y que paar su sorpresa también llego en las mismas circunstancias que don Fernando. Sorprendido y algo aturdido escucho con atencion todo lo que doña Carmen le dijo de sus deseos y de lo que debía realizar acorde lo establecido con él en vida pero que ahora debía cambiar un poco.. Al principio parecía algo reacio a aceptar aquella petición pero cuando le hablo de la pepa de samuro no quiso discutir del tema y de inmediato accedió a seguir con su voluntad. Samantha logro llegar a tiempo a la celebracion cosa que a Sebastian no le agradaba paar nada pero ella no dejaría de estar allí aunque se lo pidiera de rodillas, quería estar segura de que aquellas personas se marcharan de esta tierra felices y complacidos, y así fue. Al culminar la ceremonia el abogado le entrego a Sebastian una tarjeta donde el mismo se encargaría de llamarlo cuando todo estuviera a su disposición y de poder ir a ver las propiedades que estaban en venta. Sebastian de pronto tuvo el impulso y solo le comento al abogado que esas tierras serias de su familia y que allí criaría a sus hijos, cosa que el abogado de momento sintió gran alivio. Los dias pasaron y luego de una corta semana recibió la llamada del abogado Oscar Enrriquez. Informándole que ya todo estaba listo para firmar y que esa misma tarde iría a su casa paar que firmara los documentos de propiedad. Samantha algo extrañada le pregunto:
-¿Cariño estas seguro de esta compra que estas haciendo?. Ni siquiera la has visto.
-Amor muchas veces se gana y otras se pierden. Pero hay algo en esta historia que me hace confiar que es muy buena la decision.
-Bueno, si es tu deseo. Te lo respeto. Pense que la vidente era yo,- se rió y dejo que su marido continuara su charla con el abogado.
Ambos continuaron su charla y el abogado estaba feliz por que pronto seria libre de aquel Karma que estaba trabando su vida. Cuando se llego la tarde y realizaron la firma de la compra el abogado respiro profundo cuando Sebastian firmo aquel documento.
-Señor Sebastian Garcia le entrego los documentos de propiedad de la Finca Los Diamantes y de todo lo que en ella acarrea. Otra cosa señor,- saco de su bolsillo del saco un pañito diminuto con una piedra donde se encontraba envuelta y se la entrego a Sebastian.
-Señor ahora es usted, el dueño y señor de todas estas tierras y con ello esto que un día me dejo don Fernando para que se cumpliera su voluntad. Yo con mucho gusto cumplí mi parte ahora le corresponde a usted recibirla.
-Claro con mucho gusto,- le dijo al abogado y este solo pudo estrecharle la mano darle un gran abrazo y desearle mucha suerte y salio disparado de allí. Sebastian rió durante unos minutos. Don Fernando tenia razón aquel abogado en realidad era una persona con un nivel de superstición muy elevado. Cosa que don Fernando supo aprovechar muy bien. Ya feliz de aquel acontecimiento decidieron que ya era hora de comunicarse con la familia y hacerles saber que ya estaban en el país. Si que Sebastian le informo a Jasir que irían a conocer a sus padres, así que tenia que ir muy elegante para que diera muy buena impresión. Él como todo niño obediente quiso complacer a su padre y dejo que Samantha le colocara un traje de etiqueta que lo hacia ver como todo un niño de figurin.
-Bien hijo eres el niño mas guapo que yo he podido conocer. Si tus abuelos no se enamoran de ti al verte es por que son ciegos.
-Si baba, ya comprendí lo dijiste de forma divertida.
-Jajaja, este hijo mio en verdad que es muy inteligente mi amor.
-Claro que si mi príncipe Jasir es un caballero muy inteligente.
Jasir sentía que sus nuevos padres eran realmente dos personas increiblemente consentidores. Samantha en su estado sentía que ese instinto de madre nacía también del ser que estaba creciendo cada día mas en su vientre. Sebastian ya se habia comunicado con sus padres informándole que llegarían a su casa al día siguiente a cenar. Ambos estaban confundidos pero aceptaron la explicación que en ese momento Sebastian les dio, Janet gritaba de lo lejos feliz de que pronto estarían en casa, sin saber que llegarían con un huésped nuevo. Al salir de casa los tres salieron muy elegantemente vestidos, Sebastian y Jasir con sus trajes de etiqueta y Samantha con un elegante de vestido de noche que le hacia ver su vientre un poco abultado pero muy hermosa. Felices emprendieron ese corto paseo de apenas diez minutos. Al llegar al umbral de la casa Samantha tenia tomado de la mano a Jasir paar hacerlo sentir seguro mientras Sebastian cargaba unos obsequios que habian traído de Canadá. Al abrir la puerta don Hernan y doña Maria estaban muy sonrientes y al ver aquel pequeño tan hermoso frente a ellos sintieron un deseo de cargarlo y abrazarlo, pero contuvieron la emosion.
-Buenas noches familia.
-Hijo mio de mi alma. ¡Como te extrañe!
-Mamá, me alegro de verte de nuevo.
-Cariño, que felicidad tenerlos de nuevo en casa, -dijo don Hernan a Samantha.
-Gracias papá. Nosotros también felices de estar nuevamente en casa.
-Y mira que regalito tan hermoso nos han traído, le toco su vientre con mucha delicadeza.
-No, papá les traemos dos sorpresa, mira te presento a Jasir Garcia Normat.
Un niño de color con ojos muy azules y vestido elegantemente. Hernan se agacho muy sigiloso y lo miro detenidamente. Él niño se asusto pero se quedo inmóvil como cuando una fiera se les acercaba al acecho, esa era la manera de demostrarle que no era peligro para ellos. En eso Hernan se levanto y miro a Sebastian y luego a Samantha el silencio reinaba, luego bajo de nuevo la mirada y sin decir nada mas lo levanto en brazos.
-Entonces este caballerito es mi nieto. Y por que no me habian dicho nada al respecto, me hubiese preparado con algún obsequio,- lo apapucho y lleno de besos hasta el cansancio.
-Déjalo Hernan. Lo estas asustando. Ven cariño la abuela te quiera dar un beso también. Doña Maria hizo lo mismo que don Hernan llenaron a Jasir de muchos besos cosa que a él le agradaba de cierta manera. En eso llego Janet al encuentro venia a toda prisa cuando vio aquel niño en brazos de su madre y dice sin miramientos.
-Y eso precioso niño de donde lo sacaste mami.
-Es tu sobrino mi amor.
Se dio vuelta y miro con detenimiento a Sebastian y a Samantha.
-Esa era la sorpresa de a que tanto hablabas, eres cruel Sam. Por que no me dijiste le hubiese comprando algo.
-No se preocupen por esos detalles, a pesar de que tiene ese tamaño y es un niño pero le gustan las cosas de mayor responsabilidad prefiere un perro un gato que cuidar que un juguete.
-¿De verdad, si en serio? Ya lo conocerán mejor.
-Mira Jasir conoce a mamá Maria y este es papá Hernan y esta es la tía Janet.
-Papá, mamá, Janet conozcan a Jasir Garcia Normat nuestro hijo mayor.
Todos le tendieron la mano en el momento que el niño se las tendió.
-Un placer de conocerlos abuelos y tía. Me llamo Jasir y me alegro mucho de conocerlos.
-Que bebe tan lindo, mira esos ojos me provoca comérmelo a besos,- expreso Janet emocionada.
Jasir al oír aquellas palabras solo pudo mirar a sus padres y asintio que habia entendido la frase. Solo pensar que aquella mujer quisiera comérselo de dio escalofrió. Al estar ya muy cómodos, Sebastian les contó toda la historia de Jasir y de como habia llegado a su vida. Sus padres solo escuchaban lo grande y amoroso que era su hijo. No podían espera mas de él. Samantha mientras tanto charlaba con Janet, de lo bien y feliz que se sentía con Jasir y de lo que estaba sintiendo a medida que pasaban los dias.
-Mira todo lo que te traje de Canadá se que nada de esto te hace falta pero quise traerte estas cosas. Cuando las veía se me parecían a ti.
-Y quien te dijo que yo compro en Canadá, vamos hermana del alma. Tú crees que todo el mundo viaja a menudo a esos países. Ven dame todo lo que me trajiste.
Así estuvieron largo rato hasta que se llego la hora de la cena.
-Dios muero de hambre, Santiago me vuelve loca. A cada momento quiere comer.
-Si, pobre de mi niño la mami no le da comida,- Janet se agacho y empezó a hablarle al vientre de Samantha. Y este enseguida respondió con una patadita al costado de la madre.
-Viste, viste lo que hizo. Me oyó, el bebe respondió a mi voz,- Janet esta muy emocionada y excitada al sentir aquella sensacion tan hermosa de que aquel ser que aun no la habia visto respondió a su voz.
-Vamos Janet compórtate vas asustar al niño.
-Claro que no. ¿Verdad que la tía no te asusta cariño?,- tomo de nuevo a Jasir en brazos y lo beso de nuevo.
-Digo a Santiago con tantos gritos debe de estar entre los costados de la madre y no querrá salir de allí por un largo rato.
-Ay mamá, no seas tan cruel, claro que no. ¿Verdad que tía no los asusta?,- le pregunto a Jasir.
Este sonriente le dijo que la cabecita que no.