-Bien hijo ya todo esta bien. Ahora ya sabes que tienes que tener mucho cuidado. No dejes las cosas tiradas, úsalas y luego las pones en su lugar. -Si baba, ya aprendí la lección. -Y ahora tu amiguito por que lloras ya no ves que tú primo ya dejo de llorar. Ven vamos a jugar los tres. Sebastian tomo a Geremias en brazos y de inmediato lo coloco en la alfombra. Jasir lo imito y los tres empezaron a jugar. Sebastian en sus juegos lo que intentaba era que Geremias empezara a usar todas sus habilidades, aunque su nivel psicomotor estaba algo trabado no le impedía utilizar su vista y sus manos. Allí pasaron un largo rato, divirtiéndose y practicando terapia. Ya después de un buen rato Sebastian se levanto y se dirigió a donde se encontraba Samantha. -Hola mi amor, ¿que haces? -Mira viendo

