Era de noche, Aarón no estaba en el apartamento, porque había salido con Trevon, y otras personas de su gremio. Por supuesto, el joven invitó a Jared para pasar ese tiempo con él, pero el rubio prefirió no hacerlo, porque se iba a sentir muy incómodo, estando cerca del mejor amigo de Aarón, y otras personas que, él ni en un millón de años, iba saber cómo tratarlas. Y ahora, en momentos como esos, cuando se encontraba solo, Jared sentía como “Seth” y “Ágata” le susurraban en un tono de voz muy bajo, esos temores que él siempre tenía, como por ejemplo, que en cualquier momento Aarón le traicionaría, que la burbuja se rompería, y cualquier otro tipo de pensamiento negativo, que a Jared le provocaba callar con alcohol, o con autolesionarse, pero pese a eso, él prefería no hacerlo, viendo la

