Estar toda una mañana en el apartamento de Aarón había sido tan perfecto, que a veces Jared creía que todo el asunto, era parte de su imaginación. Sin embargo, cuando sentía que realmente toda esa pacifica felicidad que sentía, era producto de su mente, se acercaba a Aarón para abrazarlo, sintiendo como este le correspondía de inmediato. Para ese momento, Jared se había dejado llevar por completo a toda esa situación, permitiendo todos los mimos que recibía por parte del otro muchacho que, al igual que Jared, también se sentía en las nubes, y que con cada minuto que transcurría, lo amaba más. La sensación sin duda era extraña para Aarón, puesto que, era demasiado inusual que en tan poco tiempo, se hubiese amoldado a Jared de esa forma, sintiéndose feliz, solamente por tenerlo a su lado.

