Mikael Con John nos quedamos hasta la madrugada tratando de armar un sistema efectivo para la protección de Katherine. Habíamos creado un sistema de palabras claves y estrategias como la de instalar más cámaras y un sistema de rastreo que nos permitiera siempre saber donde estaba ella. Esto en realidad no es algo nuevo, he redoblado la seguridad al día siguiente de encontrarla en mi baño a punto de cometer una locura. Ella no sería capaz de hacer algo así a menos de que se sintiera lo suficientemente acorralada. Sabía que algo estaba muy mal y me había reunido antes que ella llegara aquel día con Marie a mi despacho. Katherine no daba más de sueño. Sus bostezos la delataban. Ya no soportaba apreciar sus pezones marcados en la sudadera que se había puesto sin sostén y extendía sus brazos

