El pánico se apoderó de mí. ¿Qué diablos se suponía que iba a decirle? ¿Qué está pasando? ¡Wow! Buena pregunta. No podía decirle que lo que me tenía distraído era otra mujer y que Jessica era la mujer que me tenía así, sintiéndome como un idiota, así que opté por fingir que estaba confundido. —¿Qué está sucediendo? —repetí su pregunta y me encogí de hombros. —¿Acaso se trata de otra mujer? —soltó ella—. ¿Estás viéndote con alguien más? —Masculló Anna—. ¿De quién se trata? ¿Quién es, Corbin? ¿La conozco? —¿Qué si estoy viendo a alguien más? ¿De qué hablas? —disfracé mi voz con ingenuidad, a pesar que sentía que el corazón se me iba a salir de la boca. Anna me miró con expresión acusadora—. Es O'Brien, amor —extendí mi móvil hacia ella, mostrándole la pantalla—. Me dice que no pudo logra

