Apretó el botón del control de la alarma y se aseguró que el pitido sonara dos veces, indicándole que el auto quedaba asegurado. Caminó hacia la puerta de su casa y se detuvo un momento, antes de abrirla, para verificar si tenía algo en el pequeño buzón metálico que estaba al lado de la misma. Vio tres sobres, dos blancos y uno amarillo. Atravesó la puerta principal y dejó las cartas sobre una mesita al lado de la entrada. Se quitó el abrigo y lo colgó en el perchero a su izquierda. Siguió hacia la cocina para prepararse algo de comer. Estaba hambriento. Se preparó un emparedado con jamón de pavo y se dispuso a comérselo, pero no sin antes buscar los sobres que recogió antes de entrar a casa. Aprovecharía para revisar su correspondencia mientras almorzaba. La primera carta que vio, iba d

