Jamie: Ella había estado aquí, había regresado pero no por nosotros. Mi corazón sintió felicidad al verla tan hermosa como siempre, pero en sus ojos había algo más, había tristeza y vacío, ya la dulce Emily que conocía no quedaba. Fui o soy un tonto por creer que ella volvería a nosotros, era obvio que diría algo así, pero quería tenerla conmigo, pero no insistí porque me estaba comportando de manera egoísta en solo quererla a ella y no pensar en la niña. La niña, Emma, mi hija, la foto que nos dejó Emily no podía dejar de mirarla, en la foto llevaba un lindo vestido de flores y su cabello castaño suelto, tenía una sonrisa enorme y preciosa y esos ojos... Grises que reflejaban felicidad en aquella foto, mi hija sin duda era hermosa. -Emma es hermosa -dijo Julian sin dejar de mirar

