Ocho parejas serían las que disfrutarían juntas la noche del sábado. Natsuki había reservado en un restaurante italiano, que acababa de iniciar operaciones y estaba muy de moda, por recomendación de su hermano Takeo y su doble cuñada Midori, ya que le afirmaron que todos los participantes de la salida nocturna querían conocer el lugar y probar si en verdad la comida era tan buena como se promocionaba. Cerca de donde estaba el restaurante quedaba “la calle del karaoke”, por lo que reservó una sala privada, la más grande que tenían, en un local al cual podían llegar caminando. Como no querían tener que esperar a que todos llegaran al restaurante, Takeo animó a Kenji y Natsuki a ofrecer su nueva gran casa como punto de reunión, además de que era la excusa perfecta para conocer “el nido de amo

