El Ritual de la Mesa El crepúsculo cubría los jardines de la villa con una paleta suave de azules y malvas cuando la campana del comedor sonó discretamente. Isabella se encontraba aún en su habitación, supervisando el último pliegue del vestido elegido para esa noche: un conjunto de gasa azul profundo con detalles bordados en plata en las mangas y el escote. Su doncella, Martha, le había recogido el cabello en un moño bajo, dejando algunos mechones sueltos a propósito. - ¿Estoy bien así? - preguntó mientras se observaba al espejo, no por inseguridad, sino por respeto al momento. No era una cena más; era la primera como lady Ashcombe, ante la mirada del personal y la casa entera. Martha asintió con orgullo contenido. - Está perfecta, milady. Digna de una anfitriona. Isabella se irguió,

