"And you got your demons and darling they all look like me..." "Sé por qué te lo digo, Alice" Alice. Fruncí el ceño y lo miré confundida, Axel sintió la gravedad de sus palabras y noté que su mirada lentamente descendía hasta contemplar las sábanas blancas de la cama. Iba a insultarlo y a seguir con esta infernal discusión que se había desatado entre los dos, pero me di cuenta de que ya no estaba en condiciones de hacerlo. No desde que mencionó el nombre de Alice. —Jo —dijo unos minutos después, con la voz más suave de lo usual.—. Sólo no... no lo menciones delante de mí, ¿de acuerdo? —Axel... —iba a decirle algo, pero decidí dejar la frase a medias. No sabía qué decirle. Hasta que lo recordé. Me metí la mano en el bolsillo y saqué su billetera. La puse en la mesa de noche que tení

