Alan y Candice despiertan, apesadumbrados, tristes por el sueño que acaban de tener, Alan dice – Mi amor nunca había soñado con esta vida pasada --, Candice responde – Yo tampoco… ¿Por qué será?... a pesar que yo era María Clara y Tú eras Simón… nuevamente Agustín como el caporal nos separó--, Alan agrega – Puede ser, porque en esta vida el que sufrió más fue él… con esa muerte tan horrible… la forma en que murió fue espantosa, sus pesadillas aquí se debieron a ese sufrimiento que todavía se puede palpar en este lugar— Candice comenta – La madre adoptiva dice, que cuando era niño, a veces amanecía con la espalda enrojecida, gritando que le dolía, a pesar que nada le veían o se le notaba en la piel --, no en balde cuando llegaron a la casona, estas sensaciones fueron captadas por ellos sin

