Al parecer por este motivo, el enemigo no pudo apropiarse del polvorín, a causa de esto perdieron la guerra y la conquista por el lugar y a Mateo lo llamaron santo por este milagro. El fuerte se encontraba en terrenos propiedad de un latifundista de la época, ancestro de Fátima Da Silva. Los lugareños hablaban que muchos habían visto espantos, y que los espíritus de aquellos que explotaron vagaban sin descanso por el fuerte Aunque esta parte de la historia no la vio Candice en sus visiones, le pareció irónica, ese fue un sitio de muerte, se hizo para la batalla y termino en batalla, la muerte acompaña cada rincón, donde solo los animales han podido vivir allí, sus energías son muy negativas, el karma acumulado por todos, incluso por ella misma que vivió la tragedia. Candice le parece sufi

