Las palabras de Travis calentaron el corazón de Raven. Era hermoso escuchar que él era capaz de dejarlo todo por ella. Nadie nunca había hecho algo como eso por ella, ni ese viejo amor que le dolió hasta el final. Travis era un hombre completamente diferente, y que llevaba meses conociendo. Sabía qué clase de hombre era, y lo mucho que le gustaba compartir el tiempo con ella. Raven no se entregó a él solo por un capricho. Lo hizo porque Travis le movió más que una fibra y más que un nervio. Travis era el hombre que ella pensó curaría sus heridas y arrastraría fuera los demonios. Era una persona ideal, era el hombre perfecto para ella si tan solo no le hubiese mentido como lo hacía. —¿Lo harás solo así? —preguntó ella—. ¿Te divorciarás? Travis, por una vez, estuvo decidido de lo que quer

