A todos nos pasa, ¿no es así?, saber de la existencia de una persona a la que nunca ántes habías notado y entonces comienzas a ver a esa persona por todas partres.
En Francia, incluso a la hija pródiga de una familia adinerada, también le suceden esta clase de cosas, pero todo se complica cuando más que una linda coincidencia del destino, todo parece ser más un terrible accidente.
Serene Boucher tendrá que bajar de su nube para aterrizar en picada justo en los brazos de Ferdinand Cordier, un joven apuesto, astuto y perspicaz que le hará la vida imposible hasta que ella deje a un lado todo su orgullo y acepte que, incluso algo que pareciese un accidente, también puede ser obra del destino.