Tom estaba trabajando, aquel día se había levantado temprano, había besado a Max haciéndole cariños para luego ducharse y salir al trabajo. Su hombre no había querido dejarlo ir, lo había agarrado más de una vez para besarlo a profundidad hasta que ambos habían estado excitados, pero Max sabía que aquello no era algo que pudieran permitirse en las mañanas, ocupaban demasiado tiempo. Con una sonrisa por fin su hombre lo dejó ir, ahora estaba desayunando algo ligero en la cocina para salir. Le dejó una nota dulce a Max como siempre hacía, se subió a su auto para conducir hasta la tienda deportiva familiar, su lugar de trabajo. Antes de bajar del auto tomó un aire y lo soltó lentamente, desde hace un tiempo sus padres, pero específicamente su madre habían estado rechazándolo, eso significaba

