Tenía tantas preguntas no respondidas en su cabeza, en qué momento paso que el hombre que le gusta y no salía de su cabeza era parte de la familia real, de lo que tanto ha estado huyendo para pertenecer a ella. Entro en la cocina donde su padre estaba tomando el desayuno con Esteban, quien había traído comida, ye hecha para que nadie hiciera nada y porque ninguno tenía ánimos de meterse en la cocina. Estos dos se quedaron callados en cuento la miraron entrar, Elena le había pedido a su padre que se quedará a dormir en el departamento por seguridad, ahora mismo no podían regresar a los terrenos de la mansión, la noche anterior le habían declarado la guerra a Rafael y sabía que todo esto no iba a ser color de rosas por un buen tiempo. — Sé que tienes muchas preguntas Elena — Esteban, el

