Esteban no puede creer todo lo que Cristóbal le está contando. No puede creer lo cruel que fue Emily hasta el último momento. ―¿Por qué no me dijiste todo esto antes? ¿En ese momento? Estoy seguro de que con mi mamá y mi abuelo podríamos haberles ayudado, a ti y a Fernanda. Te cerraste como una ostra y... ―¿Qué querías que hiciera? ¿Que fuera a tu casa y te dijera: "¿Sabes qué, me acaban de violar"? Esteban baja la cabeza. No sabe qué decir. ―Podrías haber buscado ayuda en mi abuelo. Era un buen hombre y hubiera sabido cómo ayudarte. ―No, no, mi vergüenza era demasiada en ese momento. No se lo dije a nadie. Ni siquiera a Ema. ―Cristóbal ―Esteban pone su mano en el hombro de su amigo―, lo siento tanto, si no me hubiese enojado ese día. ―No fue tu culpa, Esteban. ―Sí, lo fue

