A la mañana siguiente Keith abre los ojos despacio, por un instante a olvidado el dia anterior y al sentir el brazo de Richard rodeando su cintura se asusta, luego cae en cuenta de quien la abraza y trata de calmar su corazón desbocado, su aliento roza su cuello y esa respiración acompasada le hace revivir el pasado, su pecho contra su espalda es una sensación que la hace sentir protegida como en el pasado. Pero recuerda que los niños han de estar por despertarse y no quiere que la vean en esas tertulias, si algo no quiere es confundir a sus hijos, así que intenta levantarse despacio pero Richard que está expectante de inmediato se despierta, —Buenos días, hermosa, ¿Cómo te sientes?—, le pregunta mientras toca su frente. —Estoy bien gracias por preguntar y por apoyarme tanto ayer. —Par

