Pierce Brielle fruncía sus labios rosados al igual que sus definidas cejas oscuras en una expresión de profunda concentración mientras analizaba el tablero en medio de ambos. Tenía su cabello n***o de costado, sus ondas suaves cayendo como una cascada sobre uno de sus hombros. Era tan hermosa que apartar la mirada de ella era casi imposible. Con un atisbo de duda hizo su siguiente movimiento pero rápidamente, casi al mismo tiempo que yo, se dió cuenta que no había sido de lo más acertado. —Eres buena —halagué, con un movimiento que terminó la partida. —No lo suficiente al parecer —bufó inconforme, cruzándose de brazos y reclinándose en su asiento del otro lado de mi escritorio. Su reacción me hizo sonreír. Aunque había perdido, era realmente astuta e inteligente cada que debía respon

