"¿Quién es la cosita más hermosa de mamá?", pregunto a la bebé mientras la cambio y le pongo un bonito vestido que le acabo de regalar a Emilio, aunque antes lo lavamos. Luego, Emilio viene y mira. "Wow, es preciosa", comenta con una sonrisa. "Y la vincha le hace juego, ¿pero no es muy apretada para su cabeza?", pregunta preocupado. Yo me encogí de hombros y le digo: "No, mira, es un poco suelta". "No te preocupes", le digo. "Pero recuerda que tienen el cráneo muy suavecito, quizás le haga mal." "Está bien", comento. "¿Segura ?pero acuérdate que tienen el cráneo muy suavecito, quizás le haga mal." Suspiro y digo: "Estará bien", murmuré. "Es como un gorrito además, ellos tienen que tener un gorrito", digo. "Cierto, tienes razón", asiente. "Tranquilo, todo estará bien", exclamo, tom

