Él dijo, "Entremos", tomando mi mano, y yo lo miré con desconfianza. Pregunté, "No entiendo ¿por qué trabajabas con Emilio?" Él respondió, "Fácil, para ver si en algún momento podría interceptarte. Además, tenemos un contrato. Los tratos entre nosotros son inquebrantables, y Emilio lo sabía y lo quebró. Por eso, tú vas a seguir conmigo hasta la muerte, a menos que..." Pregunté, "¿A menos que yo me entregue, verdad?" Él asintió y dijo, "Y no quieres que no le pase nada a tu bonita familia, ¿verdad?" Suspiré y con lágrimas en los ojos, dije, "No, por favor, no les hagas daño." Él respondió, "No lo haré, a menos que tú me ayudes." Suspiré asintiendo, y avanzamos hacia el interior de la casa. No tenía ropa ni nada, y lo único que quería era buscar una manera de escapar y advertirle a Emi

