Ver a su esposa cantar de esa manera y ser admirada por su talento, había sido para Luka todo un descubrimiento que hizo que su pecho vibrara en reverencia por ella. Había estado como estúpido buscándola durante toda la noche haciendo ideas en su cabeza que estaban fuera de contexto. Y ahí estaba ella cantando como una diosa ante un grupo de extraños y dándole una lección con “cachetada de guante blanco”. Lo hizo quedar como un idiota ante él mismo. — Veo qué es la primera vez que la escuchas cantar —una voz masculina lo sobresaltó de repente. — No lo voy a negar —dijo Luka viendo de reojo a Christian que también observaba a Solange— No sabía que cantaba, y lo hace de una manera impresionante. Estoy sin palabras —se llevó una mano a la barbilla tratando de entender porqué no pudo ver má

