Alejandra Pov He tratado de darle su espacio, tal vez la culpa fue mía por no darme a respetar y ofrecerme como si solo fuera un trozo de carne. Sin embargo, es muy difícil hacerlo, cuando lo único que quiero es estar entre sus piernas o conversar como amigas, pero aun no puede ser, debo seguir buscando la mejor estrategia. -Tardaste mucho- hablé, cuando deje de divagar y visualice a mi prostituta favorita. -Lo siento, había mucho tráfico- susurro con pena -Olvídalo, vamos que tengo prisa. Bárbara era una jovencita que podría pasar por cualquier muchacha común y corriente, nadie sabría a lo que se dedicaba. Hoy iremos a cenar, al ser una de mis favoritas tiene sus méritos. Y pensaran por qué sales con una chica así, puedes ser vista por algún conocido de Carlos, pero ya no importa, pu

