La experiencia lésbica del bar Gabriela una mujer comprometida conoce a Rubí una guitarrista y poeta que pasa en un bar tocando para el público cada noche. La guitarrista la ve llegar al bar, no puede dejar de mirarla y todas las canciones que canta y poemas que recita las hace solo viendo sus ojos. Aquella mujer se incomoda y se va, lo cual pone triste a Rubí, pero sorpresivamente sigue yendo días posteriores. Esto ilusiona a la cantante. Sin embargo, la última vez que llega lo hace con su prometido. Esto pone más triste y a la vez enoja a Rubí al ver cómo ese tipo no deja de besarla y tocarla, aunque Gabriela no aparta la mirada de Rubí. La cantante cómo puede sigue interpretando sus canciones y deseando sin ser aquel hombre que puede acariciar y besar a esa mujer. Tenía días sin p

