Sentí que tendría un orgasmo tan solo escucharla decir que me haría venir sin parar. Me llevó hasta la cama y me empujó sobre ella, mientras la veía quitarse su camiseta negra y quedar con una top del mismo color la cual me permitía ver sus abdominales bien trabajados, me muero por besar cada parte de su cuerpo. Subió a la cama poniéndose encima mío, sin perder tiempo llevé mi mano hacia su abdomen sintiendo como tenía dura esa zona, subía y bajaba mi mano. Ella se encontraba besando mi cuello, dejando pequeñas mordidas en el lugar, mi mano llegaba hasta el borde de su short queriendo adentrarse un poco más al fondo. —Baja tu mano si deseas, muero de ganas de que me toques—susurró a mi oído, mientras sentí como mordía mi oreja. ¡Joder! es demasiado sexy. Lentamente descendí mi mano por

