No tengo manera de expresar lo feliz que soy, tengo a mi hermosa esposa y a mi hijo preparandl galletas en la cocina, me sorprendió que tuviera guardados todos los dibujos que mi hijo me hacía, que me halla perdonado después de lo idiota que fui me hace valorar aún más a mi mujer. Escuchaba risas en la cocina y no pude evitar acercarme hasta allá y vi una hermosa escena, mi hijo tenía un pequeño mandil, ella tenía el cabello recogido en un moño desastroso y un mandil igual al de mi hijo, ambos estaban llenos de harina riendo mientras Hannia amasaba la harina y Nef tenía una pequeña bolita en sus manos tratando de amasarla. -¿Me harás galletas de animalitos? - me recargue en el marcó de la puerta recordando como me hacía galletas en formas de animalitos y varias figuras más cuando teníamo

