Si bien ya sufría de los múltiples síntomas del embarazo, la prueba negativa me había robado las esperanzas. Fue una maravillosa sorpresa que estaba embarazada y que la caída no provocó nada de gravedad, tenía que cuidarme más por este bebé que llevó en el vientre y sin dudas también por Nef. -Mamá ¿Como esta Michelle? - no pude evitar preguntar por ella, si bien recuerdo caímos las dos por la escalera pero lo sorprendente es que ella no sentía el mismo dolor que yo- ¿Perdió el bebé? - cuestione con preocupación al ver que no me respondían y una lágrima se escapó de mis ojos. Si bien no era algo que debía afectarme no podía evitar sentirme mal y culpable hacia un pequeño inocente. -A veces no es bueno ser tan bondadosa- mi esposo me limpio las lágrimas, el cuerpo de Nef se sintió cada

