Ver a Ángel besando a esa chica hizo que mi corazón se rompiera, si yo se que lo dejé sin poder hablar y busque los brazos de Sergio pero en ese momento me segó el odio de que sea tan sinico que ni siquiera puede admitir que fue lo que hizo. Llegue pasadas las 12 de la mañana al hotel y mi pequeño se había quedado dormido esperandome al igual que Sofía, ambos estaban en la cama matrimonial de mi habitación, sonreí al verlos y los abrigue con una manta mientras iba por mi pijama, me vestí en el cuarto extra de la suite y salí a la terraza, debo admitir que me gusta estar ahí, me da paz me hace sentir que todo estará bien, este es el lugar que me ha visto llorar por el, es donde dejo todos mis sentimientos para que mi hijo no sufra, mire la pulsera que me había dado el día de hoy, en realid

