Sus palabras me dejaron sin nada que decir Mis mejillas se sentían acaloradas a pesar del viento que corría entre nosotros y el verlo fijamente a sus ojos teniéndolo tan cerca me hizo sonreír No sabría decir exactamente porqué Porque no sabía si era lo que esperaba Lo que necesitaba O lo que quería oír Pero mi sonrisa lo hizo verme anonadado y entonces asentí ante su petición Sea lo que sea este sentimiento, ahora almenos ya sabía que diría cuando me pregunten por quien era él Ambas manos suyas fueron a mi nuca y sonrió mientras se acercaba a besarme _Perdona... -pone su frente en la mía - por habertelo dicho así, sin más -susurra _Me gustó -lo mira sonriente- Pensé que ibas a decir algo que iba asustarme pero me gustó _Mereces más pero realmente sentía que debía decírtelo ya

