En todo el camino a la dichosa fiesta Klhey no cambiaba la cara de molestia, traté de ignorarlo viendo las calles y me centré en mantener la calma solamente El chófer y el otro hombre de seguridad que estaba de copiloto frenaron y nos dispusimos a bajar del auto dejándolos a ellos dentro ya que al parecer no era necesaria su presencia aquí Tanto cuidado Dijo que era empresario así que con todos los lujos que se carga supongo que debe cuidarse la espalda _No quiero que hables con nadie —enreda su brazo en el suyo _Ahora tampoco quiere que escuchen mi voz? —eleva las cejas _No me ando con juegos, Lisa —la mira serio— o haces lo que que te digo o no me abstengo a las consecuencias _Ahí vas de amenazador otra vez —rueda los ojos _—Aprieta su agarre— De por sí ya te voy diciendo

