Después de decir que si, el resto de la mañana fue muy deprisa, en uno de los salones del hospital, sirvieron el desayuno para sus padres, y los de Evan, también su hermano y su cuñada, y estaba ahí Alexia. No había visto a esa loca en infinidad de días, pero supo que estuvo ayudando para rescatarla. - ¿Que haces aquí? - dijo abrazándola, - ¿por qué no me avisaste que llegabas?, tenía varias semanas de viaje. - Tal vez quisiste decir hola querida dama de honor - dijo sonriente - qué bueno que tu marido pensó en llamarme, no le hubiera perdonado él no invitarme a esto, aunque parece una locura que lo hubiera hecho aquí, lo hubiera aconsejado mejor si me lo hubiera dicho antes, pero bueno le quedó precioso, y él estaba muy claro con lo que quería lograr. - Tenía razón - dijo ella- ya m

