Trate de escapar, pero me fue imposible, mi cuerpo no reaccionaba, lo último que recuerdo es el sonido de algo pesado cayendo, no estoy segura, pero creo profundamente que fue mi cuerpo y no lo sentí por culpa de la sustancia que tomé, no sé si me desmayé o simplemente perdí la razón por completo solo sé que me siento como en una especie de nube.
Desperté al sentir los rayos del sol en mi cara, la cabeza me dolía demasiado, pero no era lo único que me dolía, trate de acordarme de algo, pero no recordaba absolutamente nada, después de beber ese vaso, dejé de esforzarme por recordar y fue entonces cuando pude concentrarme en lo que tenía a mi alrededor ¿Dónde se supone que estaba? No había nadie conmigo, pero no era tonta, era evidente lo que había pasado en esta habitación, me duele el alma de solo pensar que ese maldito realmente logró su cometido y lo peor es que ni siquiera tenía pruebas para acusarlo, debo de ser inteligente estoy segura de que lo volverá a hacer no es la primera vez que lo hace y lo sé por qué parece tener experiencia y no permitiré que nadie pase por esto, conseguiré las pruebas y acabaré con él no pienso dejar que me destruya sin sufrir las consecuencias.
Me estoy obligando a ser fuerte, quiero llorar y dejar salir mis sentimientos, pero no debo dejar que me vean caer, al menos no en este lugar, salí y para mi sorpresa seguía dentro del club ¿Aquí había una habitación? Seguramente el maldito de mi jefe está con él, eso no me sorprende, son igual de malditos. Me tomé el día de la cafetería y únicamente fui a casa, quería estar en cama todo el día, mi único consuelo era que no recordaba nada y eso hacía que el dolor fuera más soportable, no estaba segura de que pudiera ser fuerte en caso de recordar todo.
Cuándo estaba por caer la noche mi padre entró a la habitación y yo estaba a punto de levantarme para ir de nuevo a ese infierno, ni siquiera estoy preparada mentalmente para volver, pero no tengo otra opción. Mi padre se arrodilló haciendo que mis ojos se llenaran de lágrimas ¿Cómo podría decirle lo que me pasó? Seguramente nunca se lo perdonaría y nuevamente aquí estoy ocultándole algo a mi padre, si tan solo tuviera su consuelo las cosas serían más fáciles de sobrellevar.
_ ¡Perdóname!, soy un completo tonto, te dejé ahí con esos hombres peligrosos, si únicamente yo no hubiera pedido ese dinero, nada de esto estaría pasando todo, fue mi culpa me deje engañar y ahora tu mi adorada hija tienes que pasar por todo esto.
_ ¿Por qué no me lo dijiste antes? Te dije que haría todo para pagar tu tratamiento, lo más importante ¿Dónde está ese dinero padre? Además, no debes preocuparte, yo estaré bien, si tú te recuperas eso es lo único que me importa.
_ No pienso mentirte mi niña, esos malditos me engañaron para que terminara apostando el dinero, ingenuamente creí que podría ganar dinero y regresar el préstamo y me equivoqué termine con una deuda más grande, no quería que tuvieras que cargar con todo tu sola y terminé empeorándolo todo para ti.
_ No debiste confiar en ellos, lo hecho, hecho está, no podemos hacer nada para cambiar el pasado, nada más ser fuertes y sobresalir a esto, pero déjalo en mis manos, yo me encargaré de todo.
_ No sé qué hice para merecer una hija tan buena como tú.
Exclusivamente lo abracé soportando el llanto, su sonrisa era lo único que me importaba porque si lo perdía a él entonces ya nada tendría sentido, ya he sufrido demasiado no pienso soportar una perdida más.
Llegué ahí un poco antes para poder cambiarme, no soportaba el uniforme, ahora era más revelador ¿Esto es a propósito? Estoy segura de que lo hacen nada más para hacerme sufrir.
_ En vista de que ya estás lista, hoy estarás en la habitación vip, te llevaré hasta ahí, solamente encárgate de mantener a todos con sus vasos llenos y no escuches nada o podrían matarte, así que intenta pasar desapercibida.
_ Es imposible que yo lo pueda hacer bien Zulema, yo no estoy preparada, será mejor que vaya alguien con más experiencia.
_ El jefe en persona pidió que tú estuvieras ahí, te explicaré muy rápido antes de regresar así que no te pongas nerviosa y si ves que la situación es muy mala ven y búscame no importa que sea regañada yo iré a ayudarte.
Zulema me explicó rápidamente donde estaba todo y me sorprendió que en esta habitación había prácticamente su propio bar, supongo que las personas que estarán deben ser muy importantes y no me equivoqué, los hombres que entraron primero parecían hombres de negocios y para mi sorpresa son muy amables supongo que no todos los hombres son unos patanes. Mi jefe fue el último en llegar y eso no me hacía sentir contenta porque tan pronto como entró el ambiente cambió y se puso tenso, yo solo intente ignorar y seguir sirviéndoles a los demás.
_ ¿Por qué acabaste con Luciano? Todo está en conflicto por ese enfrentamiento, además Antuan no se quedará muy tranquilo, recuerda que es su hijo y tú lo mataste ¿No se supone que era tu amigo?
_ Ese bastardo se metió con algo que era mío, si su padre quiere guerra la tendrá, pero estoy seguro de que no podrá ganar porque no tiene la fuerza necesaria para superarme y si tienes mucho miedo de lo que pueda pasar aún estás a tiempo de ser alguien más por qué esto no es para ti aquí no jugamos con muñequitos somos la mafia y no tenemos piedad de nadie.
_ Veo que sigues molesto, debió ser algo muy importante como para que reaccionaras de esa manera, me sorprende que me digas algo como eso ¿Cuántas veces te he fallado? Si los reuní fue para que estuvieran atentos, Antuan atacará en cualquier momento porque desea tomarnos por sorpresa, pensarán que estoy siendo paranoico, pero la verdad es que mi espía me mando la información de que está juntando gente para atacarnos.
_ ¿Acaso tienes miedo? Ryan suenas como si esto fuera el fin del mundo, no importa cuantos vengan a atacarnos ningún lograra su cometido, Izan no atacaría a nadie sin saber a lo que se enfrentaría después y estoy seguro de que está más preparado de lo que piensas.
_ Esta sala no es para hacer un debate, chicos, sé que quieres poner orden Carlos, pero será mejor que no hagas ese tipo de cosas sin antes consultármelo ¿Cómo sabes que no tenemos un espía? Quizás el enemigo ya sabe todo gracias a que dijiste que tenía un plan.
Yo aún no me recuperaba de todo lo que había escuchado ¿Mataron a alguien? Realmente son peores de lo que pensaba, no podía creer que lo dijeran tan tranquilos, esto me supera por completo, trate de seguir, pero su conversación se volvía cada vez más oscura y mis manos me delataban, no podía dejar de temblar al escuchar su horrible plan.
Por no poder controlarme terminé derramando una bebida encima del hombre al que llaman Ryan, parecía ser amable, pero no estoy segura de cómo pueda reaccionar ante esto. Mi vida no podía ir peor, las cosas malas pasaban una tras otra es como si llamara a las malas vibras.
_ Lo siento mucho señor, fue un accidente, traeré algo para limpiarlo.
Antes de que pudieran decir algo corrí a la barra y tome un trapo que aún no había usado y trate de limpiarlo rápidamente, la situación era tensa, todos me observaban, fue entonces cuando note que estaba hincada limpiando su pantalón y la escena parecía otra cosa y aunque no era mi intención ellos podían pensar mal.
_ Levántate de ahí ¿Te contraté para limpiar los pantalones de un hombre? Si quieres seducirlo estas por mal caminó, no me hagas enojar que puedo cumplir tu capricho y ponerte a seducir hombres mientras bailas en un tubo.
_ No seas tan rudo con ella, además no me molesta en lo absoluto verla en esa posición, al contrario, me parece bastante sexi, esta mujer no necesita ropa tan reveladora para ser sensual, es una belleza natural.
_ Sal de aquí ahora, ¡Levántate de ahí maldita sea! ¿Cuánto tiempo más planeas estar hincada? Llama a Zulema, ella se hará cargo de servirnos en tu lugar, tú solo observarás para que aprendas, no puedo dejar que sigas cometiendo estos errores.
Únicamente había cometido un error, no era para que pensara que hacía las cosas a propósito, supongo que le gusta que hagan todo perfecto, además lo que menos quiero es hacerlo enojar, después de escucharlo, hablar y planear cómo matar a alguien, no quiero siquiera que note mi presencia.
La noche fue demasiada pesada y por mi culpa Zulema tuvo que hacer mi trabajó, cuando se estaban marchando Ryan se me acerco a entregarme un papel que contenía su número y ni siquiera disimuló un poco lo que estaba haciendo.
_ Agrégame a tus contactos preciosos, gracias a ti toda la noche estuve con frío, supongo que planeas recompensarme, tendrás que invitarme un café después.
Me sentía tan apenada que acepte, además él parecía ser el más amable de todos, dudo mucho que tenga malas intenciones si quisiera algo más lo hubiera dicho y pedir un café me parece lo más sensato. Después de que todos se fueron mi jefe se acercó y rompió el papel que aún sostenía en mis manos, eso me enfureció porque eso no era de su incumbencia.
_ Ese hombre no es bueno para ti, mantente alejada de tipos como ese te lo digo porque lo conozco desde hace tiempo, luego me lo agradecerás.
_ ¿Quién te da derecho a decidir quién es bueno o no para mí? ¿Ahora si te importó como empleada? Ayer no parecías tan preocupado, uno de tus malditos amigos puso algo en mi bebida, ahí no pensaste que era malo para mí ¿Verdad? Eres un maldito hipócrita seguro tu conciencia te está matando y por eso me alejas o simplemente no quieres que me acerque a ellos porque ya me usó otro.
_ ¿Qué recuerdas de anoche? Eso es lo de menos, no importa lo que creas, vas a hacer lo que yo diga, por qué para eso soy tu jefe.
_ No recuerdo nada, pero supongo que eso no te importa siempre y cuando haga lo que tú quieres, ¿no? Te tengo miedo, pero aun así no pienso dejar que controles lo que yo haga.
Parecía molesto después de mis palabras y se fue dejándome sola, pero prefería eso a seguir discutiendo porque seguro nunca entendería, fui a casa y dormí aproximadamente 6 horas, llegue a casa a las 4 de la mañana y entro a la cafetería a las 11 para poder salir a las 7 y llegar a tiempo al club esto es agotador.
_ Alice ¿Estás bien? Puedo notar que hay algo mal, si tienes algún problema no dudes en decírmelo, yo estoy aquí para escucharte.
_ Estoy bien Ana, es solo que estoy un poco cansada gracia por preocuparte por mí.
No podía decirle a Ana todo lo que estaba pasando, aunque no somos amigas desde que entré a trabajar aquí, ella siempre me ha apoyado y nunca se ha portado grosera, al contrario, ella cuando se enteró de que dejaría la universidad trato de charlar conmigo incluso se ofreció a darme todas sus propinas si me hacía falta dinero.
El día estuvo muy tranquilo y después de salir de la cafetería para mi buena suerte tuve tareas sencillas en el club, lo que no me gustaba era que el jefe estuviera observando todo el tiempo, lo que yo estaba haciendo entiendo que no quiera que cometa otro error, pero creo que está exagerando debería ponerse a hacer algo de provecho.
Estaba cambiándome para ir a casa cuando una de las chicas se me acercó.
_ Es bueno que estemos a solas, quería hablar contigo, debes de tener mucho cuidado, he visto como el jefe, te observa, no deje que te vea cometer un error y sobre todo no dejes que se acerque a ti, usualmente pone a prueba a sus nuevas empleadas por ningún motivo dejes que te seduzca o terminaras muerta yo no quiero asustarte, pero tampoco quiero que te hagan daño estoy asustada.
_ ¿Pero por qué hace todo eso? No lo entiendo.
_ No lo se es como una especie de prueba, solo quiero ayudarte, no me hagas más preguntas por qué si él se entera la que morirá soy yo.
Zulema y otras chicas entraron y ella se alejó rápidamente de mí, supongo que tiene mucho miedo a que descubran que fue ella quien me puso sobre aviso y la entiendo, después de todo estoy segura de que él es capaz de cualquier cosa. El sueño me está pasando factura y aún ni siquiera salgo de aquí, ahora que lo pienso no sé sí pueda con todo esto si con unos días siento que ya estoy en mi límite.
Los días continuaron de la misma manera, prácticamente estos trabajos estaban absorbiendo mi vida y no importa cuanto intente estar concentrada, estoy mentalmente agotada, no estoy segura de poder soportar esto otros 2 meses y medio más. Estaba atendiendo una de las mesas del antro cuándo escuche una risa familiar, volteé solo porque quería comprobar si realmente mi hermana estaba aquí porque si era así me aseguraría de hacerla regresar a casa, no estamos en los mejores términos, incluso nuestra relación rota parece no tener arreglo, pero si alguien se entera de que es mi hermana ella podría estar en peligro y ya es suficiente con que yo tenga que sufrir si algo que pasa a ella mi padre podría ponerse peor de salud.
_ Valla hasta que por fin alguien se digna a venir a atendernos ¿Verdad, cariño? Queremos dos tequilas.
_ No estoy aquí para atenderte Camila deberías regresar a casa o en dado caso de que quieras ir de fiesta ve a otro lugar nadie puede verte aquí.
_ ¿Alice eres tú? Hermana sabia que eras una hipócrita, pero nunca creí que estuvieras trabajando en un sitio como esté vestida de esa manera, pareces una prostituta, pero a qué más podía aspirar alguien como tú eres tan poca cosa que esto es lo que mereces acostarte con hombres repugnantes solo por dinero.
_ ¿Cuál es tu precio? Creí que eras más fea, pero ahora que te veo bien tienes lo tuyo y pagaré cualquier cosa con tal de que te acuestes conmigo, además sé que aún me amas ¿Cómo podrías olvidarte de alguien como yo?
_ Ambos son tan repugnante, quería protegerte, pero si quieres ponerte en peligro es tu problema, si quieres quedarte, yo ya cumplí con hablar contigo y tu Henry ¿No te da vergüenza decir eso frente a la mujer que se supone amas? Ambos son tal para cual.
Estaba molesta por sus palabras, pero eso me ganaba por ser buena persona, no deberían importarme, ellos me traicionaron y, sin embargo, la única que se siente mal con esta situación soy yo al menos deberían tener un poco de conciencia.