—No lo repetiré de nuevo… Eduardo se acerco hasta la pellirroja lo suficiente como para acorralarla, pero algo se lo impidió. Sus ojos observaban el retrato de la difunta reina, lo miro por varios segundos, demasiado enfocado en él, tanto que no se dio cuenta cuando sus ojos se llenaron de lágrimas. Clarisa, olvidando el miedo miro que Eduardo no quitaba sus ojos del cuadro que estaba detrás de ella… Parecía como si lo hubiera hipnotizado ese cuadro, estaba fuera del trance en el que estaba hace unos segundos. El cuerpo de Eduardo aún seguía sin reaccionar… Clarisa no sabía que efecto había tenido el ver el retrato de la reina Katherine, pero algo podía deducir; cuando ella falleció Eduardo nunca mostro tristeza alguna por su partida, al contrario, parecía como si nada hubiera pasado,

