Todo estaba confirmado. Lo que mas esperaba saber era cierto y ahora si no había situación ajena que lo cambiara. Tanto Eduardo como Anastasia seguían en bastante confusión. Habían pasado mas de diez minutos y varios integrantes del parlamento, la mayoría ya se habían ido; pasaron alrededor de cinco mas y ahora estábamos los tres solos en la sala. En todos estos minutos Eduardo seguía sin dejar que tomara su mano y tanto sus acciones como las de Anastasia estaban doliendo. Los dos eran hermanos y ahora podía verlos porque ambos solo guardaban mas de sus sentimientos en estas situaciones. Podrían mostrarse un poco, pero sabíamos el grado de la situación y los dos estaban escondiéndose de algo que era real. Ninguno de los tres escuchamos cuando Patricio entro a la sala y se coloco a mi la

